Todos se cruzan en el café Rossignol, donde trabaja Alicia, que no quiere enamorarse, donde Zeta escribe su novela sin final, y también donde acude José, que no se atreve a abrir una carta que recibió hace años.
Todos se cruzan en el café Rossignol, donde trabaja Alicia, que no quiere enamorarse, donde Zeta escribe su novela sin final, y también donde acude José, que no se atreve a abrir una carta que recibió hace años.