Akane siempre ha sentido una gran admiración por su padre, que es intérprete de rakugo, el arte tradicional japonés de contar historias. A raíz de un momento crítico en la carrera del hombre, la niña decide seguir su estela. Así comienza la emocionante andadura como artista de una joven que aspira a convertirse en shin'uchi, el rango más alto en el mundo del rakugo.