Michèle parece intocable. Al frente de un poderoso imperio de videojuegos, lo controla todo, incluyendo sus emociones. Tras ser atacada en casa por un desconocido enmascarado, se rehúsa a ser intimidada y lo busca, iniciando un peligroso juego que amenaza con salirse de control en cualquier momento.
Michèle parece intocable. Al frente de un poderoso imperio de videojuegos, lo controla todo, incluyendo sus emociones. Tras ser atacada en casa por un desconocido enmascarado, se rehúsa a ser intimidada y lo busca, iniciando un peligroso juego que amenaza con salirse de control en cualquier momento.