El Boeing 737 MAX prometía un viaje más silencioso para los pasajeros, una mayor eficiencia en el consumo de combustible, y una reducción de los costes operativos que aumentaría los beneficios de Boeing. Además, contaba con un nuevo sistema antipérdida que ayudaría a mantener a los pasajeros más seguros que nunca. Pero en octubre de 2018, trece minutos después del despegue, el vuelo 610 de Lion Ai
El Boeing 737 MAX prometía un viaje más silencioso para los pasajeros, una mayor eficiencia en el consumo de combustible, y una reducción de los costes operativos que aumentaría los beneficios de Boeing. Además, contaba con un nuevo sistema antipérdida que ayudaría a mantener a los pasajeros más seguros que nunca. Pero en octubre de 2018, trece minutos después del despegue, el vuelo 610 de Lion Ai