Samanta Villar pone a prueba el mito de que solo se necesitan 21 días para crear un hábito, desde dormir entre cartones hasta la inmigración ilegal, pasando por machacar su cuerpo de dos formas muy distintas, en el gimnasio o fumando marihuana.
Samanta Villar pone a prueba el mito de que solo se necesitan 21 días para crear un hábito, desde dormir entre cartones hasta la inmigración ilegal, pasando por machacar su cuerpo de dos formas muy distintas, en el gimnasio o fumando marihuana.