Claro, mucha gente odia los impuestos, pero tal vez no sería así si supieran a dónde va el dinero. Bueno, lo averiguamos y ahora los odiamos aún más.Claro, mucha gente odia los impuestos, pero tal vez no sería así si supieran a dónde va el dinero. Bueno, lo averiguamos y ahora los odiamos aún más.