El Puro es un viejo alcohólico al que le tiemblan las manos. Sin embargo, nadie olvida que fue el tirador más rápido de la zona. Hay una recompensa de 10.000 dólares por su cabeza y, aunque El Puro ya no quiere seguir peleando, se ve obligado a defenderse una y otra vez.
El Puro es un viejo alcohólico al que le tiemblan las manos. Sin embargo, nadie olvida que fue el tirador más rápido de la zona. Hay una recompensa de 10.000 dólares por su cabeza y, aunque El Puro ya no quiere seguir peleando, se ve obligado a defenderse una y otra vez.