Jack Irish fue soldado y también un magnífico abogado criminalista hasta que un día su vida se desgarró, entró en una fuerte depresión y empezó a tener problemas con el alcohol. Ahora intenta salir adelante alternando trabajos de investigador privado y cobrador de deudas. El último encargo que recibe es localizar a un hombre que ha desaparecido; cuando parece que la investigación avanza es asesina