El miedo más grande de Gibbs es confirmado cuando se entera de que su némesis, el doble agente árabe-israelí Ari (Rudolf Martin), está en Washington D.C. con la misión de asesinarlo.El miedo más grande de Gibbs es confirmado cuando se entera de que su némesis, el doble agente árabe-israelí Ari (Rudolf Martin), está en Washington D.C. con la misión de asesinarlo.