Gesar Mukpo tenía tres años cuando se convirtió en una de las primeras personas en nacer en Occidente que fuese reconocido como un tulku, la reencarnación moderna de un maestro budista.
Gesar Mukpo tenía tres años cuando se convirtió en una de las primeras personas en nacer en Occidente que fuese reconocido como un tulku, la reencarnación moderna de un maestro budista.