Érase una vez tres reinos vecinos con tres magníficos castillos donde gobernaban reyes y reinas, príncipes y princesas. Un rey era un libertino fornicador y otro estaba cautivado por un extraño animal, mientras que una de las reinas se encontraba obsesionada por el deseo de tener un hijo.
Érase una vez tres reinos vecinos con tres magníficos castillos donde gobernaban reyes y reinas, príncipes y princesas. Un rey era un libertino fornicador y otro estaba cautivado por un extraño animal, mientras que una de las reinas se encontraba obsesionada por el deseo de tener un hijo.