Con la sangrienta Reforma Protestante creciendo en toda Europa, el rey Enrique VIII está más decidido que nunca a divorciarse de la reina Catalina y casarse con Ana Bolena, de quien él desea un hijo que gobierne el creciente imperio británico.
Con la sangrienta Reforma Protestante creciendo en toda Europa, el rey Enrique VIII está más decidido que nunca a divorciarse de la reina Catalina y casarse con Ana Bolena, de quien él desea un hijo que gobierne el creciente imperio británico.