Sin Camille Pissarro no existiría el impresionismo. Conocido como el verdadero padre del movimiento, a los 43 años reunió al colectivo de artistas cuya primera exposición fue rechazada por la crítica, pero que cambiaría la historia del arte. Durante cuatro décadas, Pissarro fue el gran motor de esta corriente, y este documental explora su apasionante vida y legado.