Pedro creía en el matrimonio… hasta que su esposa lo abandonó para tener un hijo con un millonario alemán. Después de meses de aislamiento y depresión, la mujer más hermosa del mundo, su vecina Amanda, le pidió una taza de azúcar. Y él se enamoró instantáneamente de esta dulce, sensible y sexy mujer. Pero hay un pequeño problema: ¡Solo Pedro puede verla!
Pedro creía en el matrimonio… hasta que su esposa lo abandonó para tener un hijo con un millonario alemán. Después de meses de aislamiento y depresión, la mujer más hermosa del mundo, su vecina Amanda, le pidió una taza de azúcar. Y él se enamoró instantáneamente de esta dulce, sensible y sexy mujer. Pero hay un pequeño problema: ¡Solo Pedro puede verla!