Desde que era una niña, a Amy le ensenaron que la monogamia no es realista. Ahora que es escritora en una revista, Amy vive bajo ese credo, disfrutando de una vida sin inhibiciones y libre de los asfixiantes y aburridos compromisos románticos.
Desde que era una niña, a Amy le ensenaron que la monogamia no es realista. Ahora que es escritora en una revista, Amy vive bajo ese credo, disfrutando de una vida sin inhibiciones y libre de los asfixiantes y aburridos compromisos románticos.