En 1957 el gobierno húngaro, bajo la influencia soviética y preocupado con el estallido popular que sucedió el año anterior, decide que todos los oficiales de seguridad deben pasar por una prueba para evaluar su lealtad.
En 1957 el gobierno húngaro, bajo la influencia soviética y preocupado con el estallido popular que sucedió el año anterior, decide que todos los oficiales de seguridad deben pasar por una prueba para evaluar su lealtad.