Diez años después de su coronación, Felipe VI ha consolidado una monarquía moderna y respetada. Su reinado se ha caracterizado por una actitud comedida ante la prensa, escasa implicación política y una imagen sólida junto a la reina Letizia. Entre aciertos, alguna polémica y muchas anécdotas, ha logrado ser uno de los monarcas más populares de Europa.