Sin sus habilidades especiales para ver, oír y hablar con las entidades sobrenaturales que complican las transacciones inmobiliarias de sus clientes, Luke Roman depende mucho de su excéntrico equipo... aunque Susan, su asociada, se fascina –y es capturada– por una misteriosa casa de su propiedad.
Sin sus habilidades especiales para ver, oír y hablar con las entidades sobrenaturales que complican las transacciones inmobiliarias de sus clientes, Luke Roman depende mucho de su excéntrico equipo... aunque Susan, su asociada, se fascina –y es capturada– por una misteriosa casa de su propiedad.