Después de asesinar a su hermano el rey de Dinamarca, Claudio se casa con la reina y ocupa el trono. Pero al príncipe heredero, Hamlet, se le aparece el fantasma de su padre reclamando venganza. Hamlet contrata a una compañía de actores para que representen una obra en la que se muestra el asesinato en idénticas circunstancias. Hamlet espera ver la reacción de su tío confirmando su culpa.