No hay grandes triunfadores, porque ésta no es la historia de una frenética carrera por las autopistas del éxito, sino la de un apacible paseo a través de unas tierras y unas gentes que sueñan y sufren. Y las tierras son las de Extremadura.
No hay grandes triunfadores, porque ésta no es la historia de una frenética carrera por las autopistas del éxito, sino la de un apacible paseo a través de unas tierras y unas gentes que sueñan y sufren. Y las tierras son las de Extremadura.