En el 9177, mil años arriba, mil años abajo, el mundo entero se ha visto reducido a un solo Edificio Representativo y a unas afueras cochambrosas habitadas por todos los parados y hambrientos del cosmos.
En el 9177, mil años arriba, mil años abajo, el mundo entero se ha visto reducido a un solo Edificio Representativo y a unas afueras cochambrosas habitadas por todos los parados y hambrientos del cosmos.