Ali Rıza Tekin ha dedicado su vida a inculcar buenos valores a sus cinco hijos. Cuando el honor de la familia es manchado por el prometido de una de sus hijas, Fikret, el patriarca renuncia a su importante cargo en Anatolia. Al mismo tiempo Necla, una de las hijas, es admitida en una universidad de Estambul. Por esta razón la familia Tekin decide mudarse de ciudad.