Todavía joven y en la flor de la vida, Nadia decide retirarse de la natación profesional tras participar en los Juegos Olímpicos. Quiere escapar de una vida de sacrificios y de una rutina muy estricta. Después de su última carrera, Nadia se sumerge en noches de excesos, de fiesta y bebida, donde en lugar de felicidad, sólo encuentra inestabilidad.