La peor pesadilla de Teresa y Joaquín: el brutal secuestro de su hijo Mateo. A lo largo de los episodios, la desesperada investigación de la policía desmantela la fachada de una familia perfecta, destapando obsesiones, adicciones y oscuros secretos. La tensión aumenta cada segundo mientras descubren que el captor está más cerca de lo que creen.