
Massachusetts, años 80. Dicky Eklund, un boxeador conflictivo, intenta redimirse entrenando a su hermano menor Micky Ward, una promesa del boxeo. En sus buenos tiempos había sido el orgullo de su ciudad natal por haber tumbado una vez al campeón del mundo Sugar Ray Leonard; pero después vinieron los tiempos difíciles en los que se hundió en una peligrosa mezcla de drogas y delincuencia.